La universidad no te va a gustar
- 29 abr
- 5 min de lectura

Por Jessica Ventura
Hace unos días vi un vídeo en redes que me puso a pensar mucho en que la universidad no me gusta nada, los que me conocen han de decir "¿es una sorpresa?", pero si no me conoces tanto, pues es real.
La universidad no me gusta. Tampoco mi carrera. Pero ¿quién dijo que me tiene que gustar?
Bueno, la verdad es que en parte fui yo. En uno de los blogs anteriores te dije: "Ama tu trabajo o renuncia"; te dije que la pasión es parte importante de la relación con tu trabajo, y desde mi consideración es esencial.
Pero hoy que vengo disruptiva y hablando de carreras universitarias: no te va a gustar, así son las cosas. No te salgas, porque en realidad puede que ninguna te termine de gustar del todo.
Es algo fuerte de decir, pero también revela una idea confusa: que todo lo que haces o harás en la carrera tendría que gustarte.
Toda esta conversación empieza porque vi un vídeo de una chica en redes sociales, que mencionaba una materia de su carrera y que cuando entró estaba muy emocionada por los proyectos que podría hacer ahí. Pero la realidad le pegó cuando su profesora le asignó el tema en el proyecto que debía trabajar. Ahí es donde ya no le gustó.
Suena un tanto impreciso porque te doy pocos detalles del vídeo, pero lo rescatable aquí es que su decepción vino cuando se le asignó un tema de proyecto que no le gustaba y que no se iba a divertir o que iba a disfrutar haciéndolo. Que ella esperaba un tema más "recreativo", como les tocó a sus amigas.
La entiendo porque muchas veces me llegó a pasar que realmente no disfruté hacer algunas tareas y el proceso me resultó bastante aburrido. Si estás en la universidad o has estado, no me dejarás mentir que luego hay materias que son repetitivas o incluso como las he llegado a llamar "de relleno".
Pero creo que aquí es donde la idea también debe verse desde otra perspectiva.
La promesa de que tu carrera va a ser súper divertida y que vas a hacer todo lo que te gusta de pies a cabeza, es una mentira. Y más aún cuando tienes que aplicar todos tus conocimientos en la vida real, y no haces lo que se te antoje.
Esta etapa de estudiante sigue siendo de estudiante, la diferencia es que ahora puedes decidir si faltar a tus clases y que si faltas ya no le van a hablar a tus papás. Pero sigues teniendo lo siguiente:
Tareas
Responsabilidades
Descuentos de estudiante
Trabajos en equipo
Brecha del error
Y con ese último ya sé, me van a decir que no, que luego hay profesores bien malos que no nos permiten equivocarnos y que nos reprueban porque no nos fue bien en el examen y que porque no hiciste la tarea, y que porque Fulanita no hizo su parte de la presentación, y que no sé qué.
Ya sé. Pero no me refiero a errores.
La brecha del error que hoy te platico, representa distintos valores que yo considero importantes de tomar en cuenta, tenerlos presentes en los pasos que demos dentro de la etapa de vida llamada "ser estudiante".
Vamos a verlos juntos:
Salir de tu zona de confort
Este concepto se refiere al proceso personal que significa dejar de lado la rutina y lo conocido, para enfrentar escenarios nuevos, correr riesgos y hacer frente a emociones como el miedo, inseguridad, ansiedad o incomodidad.
La última emoción me parece la más resaltable, porque creo que salir de tu zona de confort es incómodo, y esa incomodidad está relacionada al malestar de no poder controlarlo todo. Cuando aprendemos a dejar de verlo como un malestar, y más como solo un estado nuevo o desconocido, podemos sacarle mucho provecho.
En nuestro día a día, este concepto se ve como no saber por dónde empezar o que te asignen un proyecto fuera de tus intereses.
Pero cambia esa perspectiva. No veas a la zona de confort como algo malo, velo como que si te quedas ahí: sigues repitiendo, no creces y no te expones a nuevos problemas.
Salir de la zona de confort no solo te va a ofrecer adrenalina, también nuevas perspectivas, desarrollo de creatividad, crecimiento y un nuevo tú.
Resolver problemas reales
Aquí vamos a mencionar a nuestra querida amiga creatividad. Ella no necesariamente es hacer cosas bonitas, o hacer lo que te gusta, o tener ideas "cool". La creatividad tiene más que ver con resolver.
La creatividad se define como la generación de ideas, conceptos o soluciones nuevas, innovadoras y con utilidad.
Entonces cuando combinamos salir de tu zona de confort con la creatividad, ya tenemos una mezcla interesante que puede resultar en algo increíble ¿no lo crees?
La creatividad no está en que te toque un tema o proyecto que te guste, está en hacer funcionar lo que se te presenta. En la vida real cuando apliquemos nuestros conocimientos, van a llegar clientes que no tienen nuestro conocimiento pero tienen la idea, y nuestro trabajo será usar nuestros conocimientos en su idea.
Desarrollar criterio
Considero que este es uno de los menos tomados en cuenta, pero es parte fundamental para que el conjunto funcione.
¿Por qué haces lo que haces? ¿Qué te motiva? ¿Qué te mueve?
Identificar desde dónde ejecutamos, con criterio o sin. Cuando no hay criterio: eliges por gusto, haces lo que "se ve bonito", sigues tendencias sin entenderlas. Por el contrario, cuando el criterio hace presencia: además de ser bonito también puede ser funcional, tomas decisiones con intención, justificas y sabes qué funciona y por qué.
Porque en la carrera te puedes equivocar, te van a corregir, vas a comparar y probar. Lo importante es que aprendas de ese proceso.
Adaptarse a distintos contextos
Así como no podemos elegir el examen que nos ponen en la primaria, no podemos escoger todos los proyectos que nos ponen en la carrera, tampoco podemos siempre elegir a nuestros clientes o a quienes van a necesitarnos.
Sí es importante tener criterio, pero es aún mejor saber ajustarlo cuando y cómo el contexto lo requiera. Tú propones, el cliente aprueba o pide cambios y tú serás adaptable. Tendrás la capacidad de que esa creatividad te lleve a corregir sin dejar de lado los conocimientos que te hacen el experto.
En la vida diaria no siempre eliges, hay correcciones y también habrá decisiones que no estén bajo tu control, pero no lo veas como resignación sino como una habilidad a desarrollar.
Te invito a ver menos la carrera como algo que te tiene que gustar siempre, y más como la oportunidad de aprender, de tomar riesgos y de hacer proyectos enormes, ambiciosos y retadores que te lleven a aprender a enfrentar la vida con mayores posibilidades de lograrlo todo.
No le temas a lo nuevo, a lo incómodo y desconocido.
Bien dicen que "estamos en la edad correcta para hacer cosas incorrectas, de la manera correcta". Ojo que no los estoy mandando a hacer tontería y media, pero equivóquense y déjense corregir, porque es de las mejores formas de aprender.
Y como el día del niño es mañana. Ensúciense de lodo, coman muchos dulces y vean sus caricaturas favoritas porque de niños no teníamos miedo a equivocarnos, y crecer ni debería quitarnos eso, debería enseñarnos a hacerlo mejor.


