Cómo revivir tu contenido muerto

Por Jessica Ventura
¿Te ha pasado que publicas contenido sin parar, y no más no tiene ninguna reacción? Bueno, a nosotros nos ha pasado muchas veces.
Es ese contenido que se publica, pero no termina de decir nada, y por lo tanto nadie lo entiende ni mucho menos responde a él, es como si no tuviera alma. Eso nos dice que no tiene propósito y no habla con nadie en específico.
El contenido zombie tiene muchas otras formas de ser:
Se publica por publicar.
No tiene una meta por cumplir.
Habla de cosas que a nadie le importan.
Muy bonito y todo, pero no hay un mensaje claro.
Es algo que publicaría cualquiera.
Se te olvida en cuando scrolleas.
Y no quiere decir que el contenido zombie deba cumplir con todas ellas, a veces puede que cumpla con la mayor parte, pero esté perdiendo atención por una. Podría verse muy lindo y estético pero nadie le pone atención ¿por qué?
Tampoco se trata de que tu contenido cumpla con una lista interminable de características, porque se estaría convirtiendo en contenido demasiado controlado que no fluye y no tiene esencia.
Pero entonces si ya sabemos que a nuestro contenido le falta algo ¿qué hacemos si la checklist no es la respuesta?
Habría que identificar primero qué lo causa:
Falta de estrategia
No sabes ni para qué lo publicaste, no más se te ocurrió y ahí lo pusiste.
Es como si fueras un jugador de basquet y fueras a una competencia de natación.
Exceso de calendario, poca atención
Llenas el mes de temas, pero no sabes qué meta tiene cada uno.
Imagina que vas con el doctor y te receta cinco medicamentos, pero no te dice para qué son.
Miedo a vender o decir algo real
Tu marca prefiere publicar cosas neutras para no incomodar.
Es como si fueras a un restaurante y pidieras tu platillo favorito, el mesero se equivoca, te trae eso que no te gusta comer, pero no dices nada para no molestar.
Copiar tendencias sin adaptar
Usas el audio, el meme o hasta el formato, pero no va con la marca, no tiene nada que ver una cosa con la otra.
Imagina que es verano y está de moda irse a nadar, así que te vas a la fuente de tu ciudad. Ni que fuera alberca, no se puede.
Hablar desde la marca, no desde el público
Tu marca dice lo que quiere decir, pero no lo que la audiencia quiere escuchar.
Vas a una primera cita y la persona se la pasa hablando de todo lo que se enfermó el último mes. No quieres saber eso ¿o sí?
Ya que sabemos qué está infectando todo a su paso, podemos comenzar con la cura y reanimación. Es muy sencillo ya darnos cuenta de qué podríamos mejorar, pero igual aquí te comparto una guía sencilla:
Define su propósito
Hay que saber para qué existe un contenido, porque si no, probablemente ni tu público sabrá qué hacer con él. Antes de crear, determina:
¿Este contenido va a informar?
¿Va a educar?
¿Va a vender?
¿Va a generar confianza?
¿Va a entretener?
¿Va a posicionar una idea?
¿Va a resolver una objeción?
Habla desde lo que duele de verdad
Sería como de esas veces que tu amiga te cuenta que le ocurrió cierta situación, y resulta que a ti también te pasó en los últimos días, así que te sientes entendido, sabes que no estás solo y que hay solución.
Hay dolor, identificación y contexto. Así que pregunta:
¿Qué le preocupa a mi cliente ideal?
¿Qué duda se repite?
¿Qué problema no sabe cómo explicar?
¿Qué le frustra antes de buscar mi servicio?
¿Qué cree que necesita y qué necesita en realidad?
Hazte reconocer
Llendo un poco de la mano del punto anterior, aquí debes lograr que tu audiencia diga "sí soy". Para lograrlo, puedes usar:
Escenas concretas
Frases reales
Situaciones comunes
Características específicas del contexto
Poner en acción claramente
Si en el punto uno ya vimos que nosotros debemos ser conscientes de lo que queremos que haga el público, ahora debemos decirselo. No solo hay que dejar que consuman el contenido, debemos orientar al siguiente paso.
Puedes pedir:
“Guarda esto para...”
“Revisa lo último que hiciste y pregúntate si...”
“Si te pasa, probablemente necesitas...”
“Escríbenos si quieres...”
Mide las reacciones
Y no me refiero a los likes, o los "me encanta", un contenido vivo puede provocar mensajes, guardados, comentarios, clics, entre otros importantes. No te obsesiones con ellos y que tu contenido logre todos, simplemente debes entender si tu contenido cumplió la función que determinaste.
Publicar no es suficiente. Tu marca puede estar presente todos los días, o puede ser muy estética, pero si no conecta con nadie y ni genera conversación, entonces hay algo que mejorar. Devolverle intención es saber por qué existe, para quién fue creado y qué debería provocar.
Revive tu contenido con dirección, creatividad y sin miedo a crecer.




